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En este estudio hay 1 de 2 oportunidades de recibir sólo placebo. Usted puede dudar si participar en el estudio por este motivo. Sin embargo, la mejor forma de saber si un tratamiento es eficaz es esta, para detectar los potenciales efectos secundarios y su impacto en la calidad de vida.
Se han llevado a cabo otros tres estudios de prevención del cáncer de mama. Todos ellos comparaban tamoxifeno frente a placebo. Los tres estudios demostraron que existe un tipo de mujer en la que la administración de tamoxifeno disminuye considerablemente la probabilidad de tener un cáncer de mama. Se trata de mujeres de entre 35 y 59 años con un riesgo superior a la media de desarrollar un cáncer de mama, y mujeres mayores de 60 años con un riesgo medio de aparición de cáncer de mama.
Debido a sus efectos secundarios, las autoridades sanitarias norteamericanas (FDA) sólo han aprobado la administración de tamoxifeno para prevención del cáncer de mama en mujeres de "alto riesgo". Por ejemplo, el tamoxifeno puede provocar cáncer de endometrio, ictus, trombos y problemas visuales (cataratas) especialmente en mujeres de más edad y postmenopáusicas. También se han detectado síntomas en mujeres premenopáusicas tales como sofocos, descargas vaginales y dolor genital. El beneficio del tamoxifeno se observa en mujeres jóvenes premenopáusicas. Su beneficio disminuye en mujeres postmenopáusicas.
La Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) ha llamado la atención sobre los efectos secundarios del tamoxifeno. También se ha señalado desde la misma Sociedad que los ensayos clínicos con tamoxifeno no muestran claramente que este fármaco tenga un efecto beneficioso sobre la salud en general, o que disminuya la tasa de muerte por cáncer de mama. Por tanto, dicha Sociedad ha recomendado el uso de placebo en los ensayos clínicos de prevención del cáncer de mama para asegurar que los mismos proporcionan una información clara acerca de los beneficios potenciales de los tratamientos en estudio.
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